
Domingo, despiertas, desayunas, te bañas, te vistes, tomas las llaves del auto, sales de casa, manejas rumbo al supermercado. Todo parece en orden. Al llegar al almacén, tan pronto se abren las puertas ante tu llegada, hay una persona que te espera con el carrito lleno, contiene todo lo que pensabas comprar, y todo lo que no pensabas comprar pero “tienes” que comprar, como la pasta de dientes que recién se agotó en la mañana, como la caja del cereal que acabas de tirar a la basura, como los tenis que acabas de ponerte y sabes que no durarán más tiempo en buen estado, como las tabletas para el dolor de cabeza, pues andas crudo, y un producto para la diarrea, sí, hoy amaneciste con el estómago descompuesto. ¿Es un sueño? No. ¿Cómo saben lo que necesito? Ja, saben eso y más. ¿Hay cámaras en mi departamento? No, se trata de algo mucho más sencillo y eficaz, se trata de las RFID, mejor conocidas como chips espía.
Especialistas definen las RFID como cualquier dispositivo que puede detectarse a distancia por medio de ondas de radio con pocos problemas de obstrucción u orientación errada. Ahora imagina que cada objeto que has comprado en los últimos 5 años tiene un dispositivo de estas características, y que toda esa información ha sido almacenada, interpretada, y es utilizada a diario por grandes corporaciones y el Gobierno. También imagina que tienes una cosita de esas implantada en el cuerpo, te la pusieron durante tu último chequeo médico. Saben todo de ti.
“Esta capacidad de transmitir información a través de objetos sólidos, hace que las RFID sean mucho más invasivas que el ya conocido código de barras con sus franjas verticales blancas y negras”, escriben las analistas Katherine Albrecht y Liz McIntyre en su libro
Chips espías, editado recientemente.
"Las RFID posibilita la identificación y el rastreo de casi cualquier objeto físico que pudiera imaginarse (libros, neumáticos de automóvil, zapatos, frascos de medicamentos, ropa, mascotas y seres humanos). Así, las terminales de punto de venta, o POS, del mañana, registrarán los artículos que compramos. Una vez que esas bases de datos se consoliden, cualquiera podría tener la capacidad de identificar a personas secretamente, en cualquier punto en el cual se encuentren dentro del alcance de un lector de RFID. Es más, los zapatos con RFID harían posible llevar un registro de dónde han estado las personas basándose en la detección de las etiquetas. Una persona con acceso a semejante base de datos no sólo sabría, por ejemplo, que usted visitó una tienda de ventas a una hora en particular, sino que también podría saber exactamente dónde estuvo parado en la tienda y por cuánto tiempo estuvo allí”.
¿Te parece ciencia ficción? Para nada, Albrecht y McIntyre documentan en su libro los casos en los que Procter & Gamble, Wal Mart, Gillete y varios más han vendido productos con RFID sin avisar a los consumidores.
¿Crees que eso jamás pasaría en tu México lindo y querido? Ja, lee los siguientes fragmentos de una entrevista que concedió Marco Antonio Huitrón, titular del CNIPJ (Centro Nacional de Información para la Procuración de Justicia) al reportero Fernando Mora, de Noticieros Televisa, en la sala de prensa de la Dirección General de Comunicación Social de la PGR el 22 de octubre de 2004.
Ingeniero, a finales de junio de este año supimos que al Procurador General de la República se le implantó un chip, ¿en qué consiste este chip, para qué sirve, cuáles son sus ventajas?Mira, este chip básicamente sirve para acceder a lugares restringidos, para identificarse con el sistema de seguridad y poder tener acceso a los recintos donde hay información restringida.
Las ventajas de tener este sistema implantado en el cuerpo son que no puede ser duplicado, no puede utilizarlo otra persona, porque lo traes dentro de la piel, y no puede verse a simple vista.
Pero algunas versiones aseguran que este tipo de chips como el que porta el Procurador General de la República únicamente estaban autorizados para que fueran utilizados en animales.Bueno, esa fue la interpretación que quisieron darle. Yo lo leí de esa manera, pero esto no es así, existe la autorización desde el año 2002 para utilizarlo en seres humanos, para identificación en sistemas informáticos o en sistemas electrónicos.
Lo que se autorizó recientemente, el día 12 de octubre, fue la aplicación, la utilización de este dispositivo para cuestiones médicas. Como te digo, esto fue el día 12 de octubre y quizás eso creó la confusión. Esto está aprobado para su empleo en el cuerpo humano desde el año 2002.
¿Están autorizados entonces los chips y está la empresa autorizada para comercializarlo?La empresa está autorizada para comercializarlos y para su uso en el cuerpo humano.
Así, ante los argumentos que intentan persuadir a los consumidores y ciudadanos de los beneficios de instalar las RFID en todo tipo de objeto animado e inanimado, están los dedicados a la seguridad y la reducción del crimen. Suena lógico, incluso parece la mejor de las ideas, pero a esto las autoras responden:
"Dudamos que los chips espías vayan a detener las olas de crímenes en un futuro cercano, dado que los criminales pueden romper con mucha facilidad la seguridad de las etiquetas RFID. En lugar de ello, los consumidores seríamos los que pagaríamos el precio. Esta condición nos obligaría a dejar activas las etiquetas RFID en nuestros productos para siempre (Tal vez no se hayan percatado de ello todavía). La única forma de distinguir entre los artículos legítimos y los robados usando RFID es vincular los números de las etiquetas con los registros de compra. Esto requeriría que cada artículo sea inscrito con su comprador en el punto de venta y que estos datos sean incorporados a una base de datos masiva. Este sistema dejaría a ciudadanos que respetan la ley vulnerables a escaneos secretos, al acoso, y sería una Caja de Pandora de otros crímenes mucho peores que los pequeños robos que la RFID pudiera resolver".
Si considerabas que aún hay secretos con los que podías construir una vida privada, vete resignando, ya merito se te acaba el sueño. Despierta.